Cuando se sienta en la cómoda soledad de aquel cuarto tan iluminado
ve todo tan negro porque el lunes siempre trae consigo el funeral de un cálido domingo
Parece como sino existiesen mas días, más historias. Mas sueños que dormir
Era una muerte que había que superar cobijándose en el drama absoluto
Puede que existieran mas colores, pero allí solo había negro
La noche fría mató la conciencia
Sangre desparramada sobre las sábanas lo llenó todo de su sabor a vida
que nadaba en un cuerpo convulsionante cansado de existir
Al amanecer había nacido una vez más
De la mano de la santa que camina sobre espinas
y sonríe, y sonríe
Una transformación más allá de lo evidente ha presenciado la santa
Desconoce al demonio que la envuelve dentro de esos cuatro muros luminiscentes
le sonríe, le sonríe
Un tercer día emerge verde desde el bosque
madura sobre la ciudad
llenando de hiedra negra las calles
hasta el cuarto de luz
Es otra, otra vez
Es otra, otra vez
Lloverá hasta el cansancio mientras en su andar se disuelva
El demonio no desea el sol
anda buscando nubes tristes que le lloren al atardecer
& se va sonriendo maliciosamente
Carcome su propia alma se hunde en el fango
La lluvia impetuosa se lo permite
La lluvia impetuosa la intoxica
El demonio no desea el sol
anda buscando nuves tristes que le lloren al atardecer
Quedan días por vivir
Asesinando frutas
Saboreando víctimas
pero...
El demonio no desea el sol
anda buscando nuves tristes que le lloren al atardecer
No es mas que el insaciable perfeccionismo el que me destruye
Silencioso y cauteloso nadie sabe que allí está
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